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¿El aceite de girasol es malo? Lo que debes saber antes de cocinar con él

La pregunta “aceite de girasol es malo” es cada vez más frecuente entre consumidores preocupados por la salud. Durante años fue considerado una alternativa ligera al aceite de oliva, pero hoy existe un debate creciente sobre si realmente es una opción saludable, especialmente al cocinar.

¿El aceite de girasol es malo para cocinar? ¿El aceite de girasol es malo para el colesterol?

En Moli La Barona analizamos qué dice la ciencia, cómo se comporta en la cocina y en qué se diferencia del aceite de oliva virgen extra.

¿El aceite de girasol es malo realmente?

La respuesta corta es: no es “malo” por definición, pero su calidad nutricional depende del tipo, del proceso de refinado y del uso que se le dé.

El aceite de girasol se obtiene de las semillas de la planta Helianthus annuus. En la mayoría de los casos, el que encontramos en supermercados es aceite refinado, sometido a procesos industriales para eliminar impurezas, olores y color.

Durante ese refinado se pierden antioxidantes naturales y compuestos bioactivos.

El problema no es el aceite en sí, sino:

  • Su alto contenido en ácidos grasos omega-6.
  • Su baja estabilidad a altas temperaturas.
  • Su proceso de refinado habitual.


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¿El aceite de girasol es malo para cocinar?

Cuando analizamos si el aceite de girasol es malo para cocinar, debemos fijarnos en su estabilidad térmica.

El aceite de girasol convencional es rico en ácidos grasos poliinsaturados. Estos son más inestables frente al calor que los monoinsaturados.

Al freír o cocinar a temperaturas elevadas puede:

  • Oxidarse con mayor facilidad.
  • Generar compuestos potencialmente inflamatorios.
  • Degradarse más rápido que otros aceites.

En comparación, el aceite de oliva virgen extra contiene una alta proporción de ácido oleico (monoinsaturado), lo que lo hace mucho más estable al calor.

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Además, el AOVE contiene antioxidantes naturales (polifenoles) que protegen al aceite durante la cocción.

Punto de humo: ¿es determinante?

Muchas personas creen que el aceite de girasol es mejor para freír porque tiene un punto de humo alto. Sin embargo, el punto de humo no es el único factor relevante.

Lo importante es:

  • Estabilidad oxidativa.
  • Composición de ácidos grasos.
  • Presencia de antioxidantes.

El aceite de oliva virgen extra, aunque tenga un punto de humo ligeramente inferior al refinado de girasol, es más estable gracias a su perfil graso y su riqueza en compuestos antioxidantes.

¿El aceite de girasol es malo para el colesterol?

Otra duda habitual es si el aceite de girasol es malo para el colesterol.

El aceite de girasol no contiene colesterol (como ningún aceite vegetal). Sin embargo, su alto contenido en omega-6 puede desequilibrar la relación omega-6/omega-3 cuando se consume en exceso.

Un exceso de omega-6 en la dieta se ha relacionado con:

  • Procesos inflamatorios.
  • Mayor riesgo cardiovascular si no se equilibra con omega-3.

En cambio, el aceite de oliva virgen extra destaca por:

  • Alto contenido en ácido oleico.
  • Efecto cardioprotector demostrado.
  • Presencia de polifenoles antioxidantes.

Diversos estudios asocian el consumo habitual de AOVE con mejora del perfil lipídico y reducción del colesterol LDL oxidado.


Diferencias nutricionales entre aceite de girasol y AOVE

Característica

Aceite de girasol refinado

Aceite de oliva virgen extra

Tipo de grasa predominante

Poliinsaturada (omega-6)

Monoinsaturada (ácido oleico)

Antioxidantes naturales

Muy bajos

Altos (polifenoles)

Estabilidad al calor

Media

Alta

Procesado

Refinado industrial

Extracción mecánica

La diferencia principal está en la calidad del proceso y en la composición grasa.

Si buscas un formato práctico y rentable para el consumo diario, puedes descubrir nuestras botellas de aceite de oliva virgen extra de 5 litros, ideales para familias y cocina habitual 

¿Entonces es malo o no?

Decir que el aceite de girasol es malo de forma absoluta sería simplificar demasiado.

No es un producto tóxico ni prohibido. Pero:

  • No es la opción más estable para altas temperaturas.
  • No aporta antioxidantes relevantes tras el refinado.
  • Puede favorecer desequilibrios si se consume en exceso.

El problema real surge cuando se convierte en la grasa principal de la dieta y se utiliza repetidamente para freír.

¿Qué recomiendan los expertos?

Las dietas mediterráneas tradicionales han utilizado históricamente aceite de oliva como grasa principal.

El aceite de oliva virgen extra:

  • Es apto para consumo en crudo.
  • Funciona bien para cocinar.
  • Resiste mejor reutilizaciones moderadas.
  • Aporta sabor y beneficios nutricionales.

Cuándo usar cada aceite

Puede ser útil entender que no todos los aceites tienen el mismo propósito.

Aceite de girasol refinado:

  • Uso ocasional.
  • Preparaciones donde el sabor neutro sea prioritario.

Aceite de oliva virgen extra:

  • Cocina diaria.
  • Salteados y frituras moderadas.
  • Aliños y consumo en crudo.
  • Platos donde el sabor sea protagonista.

En términos de salud y estabilidad, el AOVE ofrece un perfil más completo.

Recomendaciones Finales: ¿aceite de girasol es malo?

La pregunta “aceite de girasol es malo” no tiene una respuesta radical. No es un veneno, pero tampoco es la opción más recomendable como grasa principal de la dieta.

Si hablamos de estabilidad, antioxidantes y beneficios cardiovasculares, el aceite de oliva virgen extra se posiciona claramente por encima.

Elegir una grasa de calidad es una decisión diaria que influye en tu salud a largo plazo.

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